Página de la medicina llanera
¿Por
qué el hospital de Calabozo lleva el nombre de Francisco María Urdaneta Delgado?
Para
hablar de la historia hospitalaria y sus nombres hay que remontarse a sus
orígenes, ya que por mucho tiempo se creyó que el primer centro de atención
médica que tuvo Calabozo fue el hospital Mercedes.
Ricardo Archila afirma que fundada
la Villa de Todos los Santos de Calabozo en 1726 (sic), 157 años después surgió
el denominado centro asistencial; sin
embargo con los testimonio del profesor Adolfo Rodríguez en su libro Calabozo Siglo
XIX, comenta que el 27 de enero de 1845 se buscaba una sede para la instalación
del Colegio Nacional, creado el 13 de julio de 1839.
El Concejo
Municipal planteó la reconstrucción de un edificio arruinado que fue sede desde
1806 de un centro de atención hospitalaria, contiguo a la iglesia de Las
Mercedes y por ello lo llamaron Hospital
Merced.
Hasta
el siglo XIX, año 1873 cuando fue
donada la casona colonial ubicada en la
calle 7 entre carreras10 y 11, que era propiedad de doña Buenaventura Domínguez,
madre del doctor Tomás Antonio Domínguez, que se casó con Mercedes Ojeda, que
posteriormente donó dicha casa con la finalidad de que fuera utilizada como un
albergue, o asilo hospitalario para la cura y atención de pacientes en fase
terminal, pobres de solemnidad, los cuales cubría con sus propios recursos:
medicinas, atención y alimentación, el pueblo los llamaba Pobres vergonzantes.
Hasta
el año 1875 cuando se incorporó la religiosa Laura Evangelista Alvarado Cardozo,
hoy Beata María de San José, que prestó servicios en dicho centro hospitalario,
y fundó la orden religiosa Agustinas recoletas del Corazón de Jesús y servidores
de los pobres, asimismo mandó a construir la gruta artificial dedicada a la
virgen de Lourdes que se encuentra adjunta a la capilla de la iglesia Sagrada
Familia.
El
doctor Tomás Antonio Domínguez era hijo de doña Buenaventura Domínguez y del Dr.
Miguel Palacios y Fajardo, diputado calaboceño, Presidente del Congreso
Nacional cuando ocurrió la horrorosa matanza de varios diputados de ese
honorable cuerpo deliberante, el 24 de enero de 1848 cuando las turbas armadas
y enardecidas comandadas por Blas Bruzual, legítimo representante del régimen
nepótico de José Tadeo Monagas, penetraron en dichas instalaciones y asesinan
a varios diputados, ante tal situación el diputado calaboceño de corazón Miguel
Palacios y otros lograron escapar por las ventana, en tal momento Miguel
exclamó: -Llanero no muere enchiquerado.
Pero
no fue sino hasta el 29 de agosto de 1883 cuando el Colegio Federal de Calabozo
fue llevado a Primera Categoría, para otorgar títulos en Ciencias Políticas; Eclesiásticas;
y Médicas, cuando se inauguró el
hospital Mercedes de Calabozo en honor a su matrona Mercedes Ojeda de
Domínguez; desde entonces ese centro hospitalario prestó atención médica a la
comunidad calaboceña por más de 103 años, hasta la fecha cando fue inaugurado el
Hospital General de Calabozo el primero de agosto de 1976, con el nombre del insigne
médico calaboceño Francisco María Urdaneta delgado.
El
doctor Francisco María Urdaneta Delgado nació en calabozo el 11 de diciembre de
1911, sus padres fueron Francisco María Urdaneta Tejera y doña Belén de la
Trinidad Delgado Calles; sus hermanos Enrique Fabio y Gustavo Ernesto Urdaneta
Delgado, ambos médicos sanitaristas y radiólogos.
El
doctor Francisco María Urdaneta Delgado cursó estudios de Medicina en la
Universidad Central de Venezuela, se graduó en el año 1936, para luego
especializarse en Medicina Interna y en Salud Pública; ese mismo año contrae
matrimonio con Mercedes Alcalá Guerra, con la cual procrea cuatro hijos:
Francisco, Lourdes, Nollie y Jesús Alberto.
Desde
su inicio se dedicó al estudio de la planificación y administración
hospitalaria, trabajó arduamente en el saneamiento ambiental, en la aplicación
de la medicina preventiva en todo el país; fue promotor del servicio único de
salud, creó la unidad de medicina integral, se dedicó a la prevención y cura de
las enfermedades, su visión era atender a la mayor cantidad de pacientes y
lograr el mayor rendimiento y beneficio al menor costo, fue promotor y fundador
de la escuela de Salud Pública de la Facultad de Medicina de la Universidad
Central de Venezuela y de otras instituciones educativas en el campo de la
medicina, cuyo principal objetivo era el de capacitar a los médicos y otros
profesionales, para ejercer las funciones de directores y administradores de
las diferentes redes hospitalarias de Venezuela.
Su
interés por la formación de recursos humanos fue una de sus mayores
ocupaciones, más allá de su actividad médica.
Movido
por su gran espíritu político y social en 1938 asumió el cargo de diputado en
la Asamblea Legislativa del Estado Guárico, además de desempeñarse como
secretario general de gobierno, fue Director general de hospitales del
Ministerio de Sanidad y Asistencia Social.
En
1976, la Academia Nacional de Medicina le otorgó el reconocimiento como el más
brillante higienista del Ministerio de Sanidad y Asistencia Social, ese mismo
año la Escuela de Salud Pública de la Universidad Central de Venezuela le
asignó su nombre a la biblioteca.
El
primero de agosto de 1976 fue inaugurado el hospital general de Calabozo por la
señora Blanca de Pérez y por el doctor Antonio Parra, en representación del
presidente Carlos Andrés Pérez, hospital que había sido diseñado por los
arquitectos José Antonio Pacchio y Nelson Douchi, los cuales fueron diseñados
en igual categoría para los Estados Apure, Barinas, y para las ciudades de
Guanare y Santa Bárbara del Zulia, con 240 camas, para el hospital general de
Calabozo fueron presupuestadas 139 camas, para los servicios de Medicina
Interna, Cirugía, Pediatría, Ginecología, Obstetricia y Psiquiatría; Hospital
que fue inaugurado con el nombre del insigne médico calaboceño Dr. Francisco
María Urdaneta Delgado.
Fue
el pueblo de Calabozo el que solicitó a
través de la Cámara del Concejo Municipal a las autoridades del M. S. A. S., le
fuera asignado el nombre de Francisco María Urdaneta Delgado al nuevo hospital
de Calabozo.
El
Dr. Francisco María Urdaneta Delgado falleció posterior a una penosa
enfermedad, en la ciudad de Caracas, el 29 de septiembre de 1971.
En
su lápida se lee: Fue un apóstol de la
sanidad integral, consagró sus mayores
esfuerzos a la formación de personal profesional y técnico de hospitales.
En
cuanto a su legado familiar, su hija Noellie agrega: -Mi papá fue muy buen
hijo, hermano, esposo, muy buen padre y un maravilloso abuelo.
Por
todas estas virtudes, el doctor Pedro Laya, Director del hospital general de
Calabozo, aunado a su cuerpo médico, enfermeras, administrativos y obreros
rindieron un merecido tributo a su máximo protagonista, al médico humanista que
transformó para siempre la salud pública en Venezuela, el doctor Francisco
Urdaneta Delgado; en los 50 años de fundación del hospital general de Calabozo;
actos de tributo que se realizaron el primero de agosto del año 2026, en la sede
de dicho hospital, se contó con la total presencia de su personal activo,
jubilados, pensionados y sobrevivientes, así como con la presencia mayoritaria
del pueblo de Calabozo.
Los
actos se iniciaron a tempranas horas de la mañana en la azotea del hospital,
con develación y bendición de una pancarta aniversario y el nuevo logo
hospitalario por parte del presbítero Javier Laya. Para luego dar inicio a la
Santa eucaristía, previo se hizo un minuto de silencio en memoria de los
médicos fallecidos y a los decaídos en el doble terremoto de La Guaira y
Caracas, para continuar con palabras de
inauguración por parte del Dr. Pedro Laya.
Seguidamente
el Dr. Jesús Briceño, médico fundador narró parte de la historia médico
asistencial de nuestra institución, seguidamente el profesor Ubaldo Ruiz,
Cronista de la ciudad, hizo un recuento histórico del hospital y concluyó el
Dr. Luis Leal Blanco con una detallada historia y relato hospitalario, así como
con una emotiva nostalgia abordó la biografía del Dr. Francisco María Urdaneta
Delgado. Posteriormente se procedió a la entrega de botones y reconocimientos a
todo aquel personal que por su trayectoria, constancia y perseverancia en el
trabajo hospitalario hicieron posible que nuestro hospital alcanzara el grado tipo 3, donde actualmente médicos
graduados realizan cursos de posgrado, en las especialidades de Cirugía,
Obstetricia, Traumatología, Medicina Interna, Anestesiología, de entre otras.
Para
concluir tan excelente programación en sus Bodas
de Oro se realizó una serenata con brindis de 11 tortas y otras exquisiteces.
Dicha actividad contó con la presencia del ciudadano gobernador del Estado
Guárico, Donald Donaire y de la alcaldesa del Municipio Francisco de Miranda,
Alfreína Álvarez.
De
esta manera el Hospital General de Calabozo reafirma que su estructura es el
monumento vivo al compromiso con la ciencia y con amor por el inolvidable Dr.
Francisco María Urdaneta Delgado.
Dr. Luis E. Leal Blanco
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